Proteínas de origen vegetal

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En los días de Cuaresma muchos fieles católicos siguen la tradición de evitar el consumo de carne  los viernes y, en lugar de esta, consumen pescado.

Si bien la alternativa de ingerir peces comestibles como bacalao, arenque, sardinas o atún resulta ideal y saludable, no es la única opción con que cuenta tu familia. Tu organismo puede encontrar en el reino vegetal una parte del aporte de proteínas que necesita para su correcto funcionamiento.

Aunque la carne posee proteínas de más alta calidad y en mayor cantidad, existen alimentos de origen vegetal que contienen este importante macronutriente, imprescindible en una dieta balanceada junto a los carbohidratos, las grasas, las vitaminas y los minerales.

Pseudocereales como la quinua y el amaranto, además de las legumbres y las nueces, se destacan por su contenido de proteínas.

Si te gusta probar nuevos sabores y experimentar en la cocina, los días de abstinencia de Cuaresma son la excusa perfecta para darle una oportunidad a estas proteínas de origen vegetal.

5 fuentes de proteína para los días de abstinencia
Las proteínas cumplen importantes funciones en el cuerpo. El organismo las necesita tanto para su desarrollo y crecimiento como para reparar sus partes dañadas. Además, estas sustancias regulan distintas reacciones que se producen en el organismo.

De ahí surge la necesidad de suministrarle al organismo sus requerimientos diarios de proteínas (que varían según la edad, sexo y peso). ¿De dónde obtenerlas? De los alimentos, por supuesto.

Carnes, pescados, aves, huevos y lácteos constituyen las fuentes principales de este nutriente; no obstante, existen productos de origen vegetal que, combinados con los anteriores, te ayudan a darle a tu cuerpo las proteínas que necesita (y sin añadir grasas dañinas).

¿Por qué no aprovechar los días de abstinencia de la Cuaresma para incluirlos en la alimentación? Aquí tienes cinco saludables alternativas.

  Amaranto
Aunque suele confundírsele con la quinoa (tal vez porque esta última es más conocida) el amaranto proviene de otra familia, la de las amarantáceas.

De acuerdo con el portal de la iniciativa México Tierra de Amaranto (www.mexicotierradeamaranto.org), este pseudocereal es “especialmente rico en lisian, un aminoácido que falta en otros granos y que favorece la ejecución de las funciones cerebrales”.

Tofu
De acuerdo con el libro “Curas y remedios naturales”, la leche de soya (y su cuajada, el tofu) es “altísima en proteínas y muy baja en calorías y grasas”.

Este alimento fundamental en la cocina oriental (específicamente en Japón y Chin) posee además un alto contenido de minerales (sobre todo calcio y hierro) y vitaminas.

¿Cómo consumir el tofu? Preferiblemente, en ensaladas, salteado y acompañado de vegetales.

Frutos secos
A su aporte de oligoelementos, vitaminas y minerales, hay que añadir su contenido de proteínas.

Bastan algunos ejemplos: en cien gramos de almendras hay aproximadamente 21 gramos de proteínas; cien gramos de maní proporciona 26 gramos del nutriente, mientras que en la misma cantidad de avellanas hay cerca de 14 gramos de proteínas.

Puedes consumir semillas o nueces a modo de picadera entre comidas o añadirlas a preparaciones como ensaladas, postres y arroces.

Legumbres
En el 2016, Año Internacional de las Legumbres, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destacaba la importancia de este alimento: “Están llenos de nutrientes y tienen un alto contenido de proteínas, por lo que son una fuente ideal de proteína, en particular en regiones donde la carne y los lácteos no son física o económicamente accesibles”.

Productos como las lentejas, las habas y los guisantes no solo tienen un alto contenido de proteínas, sino también de vitaminas.

Cuando combinas granos con un cereal (como cuando comes arroz y habichuelas) obtienes una proteína de alta calidad.

Quinoa
Posee más proteínas que el arroz, el maíz y el trigo, aunque menos que las legumbres. Sin embargo, es conocida por la calidad de la proteína que contiene, asegura el recetario “Quinoa in the Kitchen” (“La quinoa en la cocina”). “La proteína se compone de aminoácidos, de los cuales ocho se consideran esenciales tanto para niños como para adultos. La quinoa excede la recomendación de los ocho aminoácidos esenciales”.

Tuvo su propio año internacional, el 2013, declarado por Naciones Unidas debido a su importancia para la erradicación del hambre y la desnutrición.